Un día para ponerse al volante en el Parque Polo
- Sara Garcia De Oliveira
- hace 3 horas
- 2 min de lectura
30/03/2026
El pasado martes 28 de marzo, los alumnos de Ludoteca y Primaria disfrutaron de una jornada única en el Parque Polo, donde se pusieron en la piel de bomberos, policías, conductores, pasajeros y expertos en educación vial.

El martes 28 de marzo los alumnos de Ludoteca y Primaria disfrutaron de una excursión al Parque Polo que duró toda la mañana y en la que aprendieron las señales de tráfico, condujeron karts y aprendieron a usar la manguera de los bomberos.

El alumnado se dividió en dos grupos. Ludoteca y el primer ciclo de Primaria empezaron visitando a los bomberos, quienes les enseñaron sus increíbles y magníficas herramientas. En medio de la explicación una potente ráfaga de viento les puso los pelos de punta ¿sería el cierzo? Para su asombro, se trataba de un ventilador para disipar el humo. Lo disfrutaron mucho, y aún les esperaba otra sorpresa: probar las mangueras de incendios. Los niños lo vivieron como una gran fiesta bañada en agua y alegría.

Mientras tanto, el alumnado de 3º a 6º de Primaria disfrutaban aprendiendo de manera interactiva las normas básicas de seguridad vial. Les propusieron tres retos: conducir karts y bicicletas en la mini ciudad exterior del Parque Polo; resolver como peatones los enigmas que se escondían en las cabañas que salpicaban la miniciudad; y por último, buscar a través de una intrigante gymkana las piezas necesarias para montar una rueda de bicicleta.

Después tocó el turno de reponer fuerzas con el almuerzo para poder continuar la mañana.

Ya con las pilas cargadas, Ludoteca emprendió su viaje por la ciudad interior del Parque Polo. Aprendieron las señales de tráfico e hicieron una plastilina que llevarse de recuerdo. Además, practicaron como peatones y como conductores de triciclos, bicicletas y karts. También aprendieron a subirse bien en las sillas del coche. Acabaron la experiencia habiéndose convertido en verdaderos expertos de la seguridad vial.

Mientras tanto llegó el turno de que el resto de Primaria conociera a los bomberos. Al igual que al grupo anterior, les mostraron sus impresionantes herramientas y les enseñaron a manejar las mangueras. Lo hicieron muy bien, pero acabaron empapados... porque uno de los bomberos los roció de arriba abajo, lo que le dio a la mañana una nota refrescante.


Acabaron la jornada jugando en un parque infantil y cuando sus padres los vinieron a recoger, se encontraron que sus hijos los esperaban emocionados y sonriente, ilusionados por enseñarles el libro y el carnet que les habían regalado.




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