Policías por un día
- Sara Garcia De Oliveira
- 16 oct
- 2 Min. de lectura
10/10/2025
El pasado martes 7 de octubre los alumnos tuvieron la oportunidad de conocer la Policía Nacional en la exhibición que hicieron para escolares en la Ciudadela.

El pasado martes 7 de octubre los alumnos de Primaria del Colegio Evangelista visitaron la jornada de puertas abiertas para escolares que había organizado la Policía Nacional. La excursión duró toda la mañana y en ella los niños pudieron visitar los puestos que se extendían por el parque de la Ciudadela e incluso presenciar una detención en directo.
Salieron del centro a primera hora. Los alumnos de 1º a 4º cogieron la Villavesa, y lo vivieron como un viaje ilusionante. Los estudiantes de 5º y 6º disfrutaron yendo en furgonetas. Llegaron allí a las 10:20, donde se congregaron hasta 700 personas. Todo el espacio estaba salpicado de stands. Pudieron subirse a las motos (no faltó quien se animara a arrancarlas), saludar a los caballos, tomarse las huellas para el DNI…


Alrededor de las 10:30 empezó el espectáculo de la Policía Nacional: habían identificado a un delincuente y lo iban a detener. La multitud era tal y estaba tan emocionada que apenas se podía ver lo que ocurría. Las cabezas de los niños se movían de un lado para otro, y de los afortunados que habían logrado llegar a las primeras filas se podían escuchar expresiones de exclamación. ¡Oh! ¡Ah!, seguidos de aplausos. Nuestros estudiantes buscaban captar alguna de las escenas entre las cabezas de quienes estaban delante, cuando en lo alto de las murallas pudieron distinguir con nitidez a los francotiradores. Unos agentes bajaron por el muro haciendo rápel para atrapar a los forajidos, y aunque no pudieron ver la detención final porque se hizo a ras de suelo, se alegraron mucho al saber que se había atrapado al malhechor. Después salieron los perros policía, acompañados por un cánido metálico y alegre, el perro robótico Sira. Con ellos también desfilaba un dron volador y danzarín llamado Fermín.


Rendidos ante la evidencia de que no íbamos a poder disfrutar del espectáculo, los niños se dividieron en dos grupos. Los pequeños de 1º a 4º de Primaria almorzarían mientras los mayores tratarían de buscar el ángulo perfecto para no perderse ningún detalle de cómo los perros policía identificaban colores con su olfato o de cómo desfilaban los caballos.
Los pequeños, mientras tanto, visitaban los puestos aprovechando que ahora estaban más despejados. Los agentes los atendieron con mucho cariño e incluso los invitaron a unos exquisitos frutos secos. Tras retomar fuerzas, disfrutaron vistiéndose como auténticos agentes de la ley: se pusieron sus chalecos, sus cascos y sus impresionantes escudos de protección antibalas.

Se convirtieron en conductores de los coches de policía, descubrieron cómo se guardan las armas en la furgoneta y aprendieron a detectar huellas en la escena de un delito como lo hacen los forenses.
Ya a las 12:30 los más pequeños y a las 13:00 los mayores, emprendieron el viaje de vuelta después de una intensa jornada en la que pudieron convertirse en policías por un día.




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